miércoles, 29 de marzo de 2017

La semana del lobo mexicano #Loboweek


El 29 de marzo de 1998 se liberaron 11 lobos grises mexicanos (Canis lupus baileyi) en una zona silvestre de Arizona y Nuevo México, E.E.U.U. Esto marcó un hito en la conservación de este depredador ya que se le había declarado extinto en vida libre desde hacía varias décadas.


La historia es bien conocida en los círculos ambientalistas de México y Estados Unidos: El lobo en todas sus subespecies, ha sufrido de un implacable exterminio a partir de la llegada de los colonizadores europeos al continente americano. Sin embargo, en el caso del lobo mexicano, la campaña articulada por los gobiernos de ambos países para erradicar a la subespecie más pequeña de este cánido con el argumento de disminuir los ataques al ganado, fue sumamente efectiva por lo metódica y encarnizada.


De la reverencia al desprecio.



El lobo mexicano abarcaba un territorio que iba desde el sur de Estados Unidos hasta el estado de Oaxaca mediante los corredores formados por las dos Sierras Madres de México. Debido al hábitat y presas tan diferentes al de sus parientes del norte de América o de Europa, esta subespecie tiene un tamaño reducido y el número de individuos en sus manadas es menor. A lo largo de todo este extenso territorio, el lobo era parte importante de la cosmogonía y mitología de los diversos pueblos indígenas que convivían con estos animales, aunque posteriormente se desestimara esta importancia como ya alguna vez lo señalamos en este espacio.


Hoy en día, a donde sea que uno vaya en este mundo encontrará conflictos entre granjeros y ganaderos con los grandes carnívoros -osos, pumas, jaguares, leones, etc-, algunos más intensos que otros. Pero tratándose de lobos hay algo extraño, pareciera que los seres humanos tienen una confrontación muy íntima y visceral con ellos. Hablando con la gente de los antiguos territorios norteños ocupados por el lobo mexicano se asoma un odio profundo que se mezcla con los recuerdos de los viejos tramperos. Es como esas vendettas que pasan de generación en generación sin que nadie recuerde el motivo exacto del conflicto. Aunque si de algo podemos estar seguros es que nosotros dimos el primer golpe y los lobos jamás han cobrado ninguna vida humana en retribución, al menos en el continente americano.


La ironía.



A finales de la década de los 70 del siglo XX, las poblaciones de lobos mexicanos iban perdiendo la batalla y los individuos restantes se hacían cada vez más difíciles de cazar. El golpe definitivo de la campaña de exterminio se dio al utilizar monofluoroacetato de sodio, conocido comúnmente como "1080", un compuesto que por sus propiedades (inodoro, insaboro y sumámente tóxico) resultaba ideal para abatir a los escurridizos animales que habían adquirido fama y nombres legendarios como "Las Margaritas", "El Viejo de un Dedo" o "El Lobo Chiricahua". Para 1982 prácticamente todo el territorio de México se encontraba libre de lobos.


Otro nombre legendario asociado a la campaña de exterminio es del de Roy McBride, posiblemente el trampero más famoso de lobos mexicanos. Si usted ve las entrevistas que le han hecho a lo largo de tantos años para diversos documentales le parecerá un viejo sacado directamente de un spaggheti western, pero si uno escucha las anécdotas que se cuentan de él en Chihuahua y Durango, hasta podrá oír de fondo la música de Ennio Morricone. La principal de estas anécdotas es de cuando fue contratado para capturar a la loba "Las Margaritas", conocida como la más elusiva de todas y como uno de los siete primeros lobos que comenzaron el programa de reintroducción. Así es, el trampero más famoso por eliminar lobos mexicanos, es también el responsable de los primeros pasos en su recuperación.


El regreso.



El día de hoy celebramos los 19 años del retorno del lobo mexicano a la vida libre. Ha sido un camino largo y difícil pero ya hay frutos de todo ese trabajo, en Estados Unidos se tienen registrados 113 lobos en estado silvestre y el México, durante los últimos años se han documentado una serie de camadas nacidas en libertad. Sin embargo aún queda un camino largo y aún no podemos cantar victoria.


Para conmemorar esta fecha, organizaciones alrededor del mundo celebran el #Loboweek para crear conciencia en favor de la recuperación del lobo mexicano. ¡Únete a este movimiento!

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