miércoles, 6 de junio de 2012

Un balde de agua fría

Con motivo del festejo del Día Mundial del Medio Ambiente, en la oficina donde trabajo circuló esta postal:

Cada quién tendrá su muy particular opinión acerca del deterioro medioambiental y se cuestionará -o no- si vale la pena festejar esta efeméride. Mientras cavilaba sobre lo anterior este día llegó a mi bandeja de correo (y a la de muchxs otrxs empleadxs de la CONANP) la siguiente reflexión:

Hay que ver si deveras tenemos algo que celebrar en el sector el día de hoy...

  1. Las oficinas de todas las Conanp's del país cada vez se llenan más de papeles por fotocopias de toooooodos los documentos y sus respectivos acuses, que tanto preocupan a los administrativos.
  2. En la gran mayoría de las oficinas de la Semarnat y sus desconentrados del país, se gastan kilos de papel por errores mínimos en las impresiones. En el pasado un error se corregía con un pequeño brochazo de pinturita blanca y era suficiente. La gente confiaba en la gente.
  3. La Profepa pasa más tiempo ocupada en la gestión de sus presupuestos internos (lo suficiente para pagar al menos los salarios) que por vigilar con capacidad y eficiencia los recursos naturales y los ecosistemas del país.
  4. La Conagua parece estar secuestrada por el sector energético.
  5. Pemex es víctima de la llamada ordeña de combustibles en todos sus oleoductos y gasoductos.
  6. En la Conafor hay mucho dinero pero no cuenta con el personal suficiente para conformar brigadas de combate a incendios los cuales, o se apagan solos o los sofoca la gente de las comunidades rurales... Y ni hablar del equipamiento.
  7. Las formación de investigadores de la naturaleza es absolutamente despreciable para el Estado mexicano.

Por el momento nomás se me ocurren esas pero si me ayudan a recordar de qué más adolecemos como institución federal quizás podríamos hacer una especie de pliego petitorio. Yo creo que la federación debería ver con más responsabilidad este tipo de conmemoraciones y hacer un ejercicio autocrítico que le ayude a recuperar el reconocimiento de la sociedad; y me refiero a un verdadero reconocimiento nacional no al de zonas o regiones del que normalmente tenemos constancia los que trabajamos en el campo y que, a escala personal y profesional, satisface mucho.

Ojalá en la Conanp podamos -de verdad- hacer algo más por el medio ambiente.

Saludos.

Todos los días escucho historias de como la gente que trabaja en campo en las Áreas Naturales Protegidas de México hacen hasta lo imposible para conservar estas zonas; personas que se enfrentan a la falta de presupuesto y equipo para defender la naturaleza de todas las amenazas que el ser humano produce. Esta demoledora crítica hacia la burocracia no deja de ser un balde de agua fría para quienes estamos en el servicio público porque creemos en la conservación.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario